“Debemos encontrar solución al problema de las pérdidas en la prestación del servicio de energía”, Jaime Orjuela, director de Regulación GEB

En desarrollo de las actividades de celebración de los 60 años de la Facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Nacional, el directivo del Grupo Energía Bogotá habló sobre la coyuntura de las tarifas de energía en Colombia
 

 

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Bogotá, 24 de noviembre de 2022. Ante estudiantes, egresados, investigadores, académicos y profesionales de la Universidad Nacional, Jaime Orjuela, director de Regulación del Grupo Energía Bogotá (GEB), habló sobre la coyuntura de las tarifas de energía eléctrica en Colombia, los factores que inciden en los costos y el problema que ha significado para los usuarios el aumento en las mismas, mucho más visible en el país este 2022.
 

“Las tarifas de energía suben en la medida en que se amplían las inversiones para generar y transmitir o si la demanda crece o disminuye. Lo usual es que la demanda crezca, lo que hace que la tarifa tienda a disminuir; sin embargo, en países como Colombia, que padecen devaluación de la moneda, es difícil que las tarifas bajen. Veníamos de años en los que las tarifas se incrementaban poco, pero después de 2021 y sobre todo este año, el valor por kilovatio hora incrementó, sobre todo por la variable de pérdidas y especialmente en la Costa Atlántica”, explicó Orjuela.
 

Las variables que componen e inciden en el valor unitario de las tarifas que se cobran por la prestación del servicio es la sumatoria de los componentes generación, transmisión, distribución, pérdidas, restricciones y comercialización. En la cadena de la energía eléctrica el GEB está en la fase de transmisión. 
 

“En general lo que más pesa sobre las tarifas son la generación y la distribución, que representan más del 60% del valor. Se podría decir que la generación y la distribución tienen una tarifa común para todos los usuarios independiente de dónde está conectado, los demás componentes dependen de dónde están localizados y quién es el distribuidor que presta el servicio y en ello influyen los precios de bolsa nacional y los precios de los contratos adquiridos por los comercializadores”, señaló el director de Regulación del GEB.
 

Para contribuir a la normalización de las tarifas del servicio público de energía eléctrica a los hogares colombianos, el GEB se acogió en octubre pasado al pacto propuesto por el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas, y aceptó, voluntariamente, ajustar por un año los factores que influyen en el incremento de los cargos de transmisión de energía en el precio final al usuario.
 

Jaime Orjuela finalizó asegurando que “es necesario aprender de la experiencia de otros países para encontrar soluciones a las pérdidas de la prestación del servicio de energía eléctrica. Debemos entender bien lo que está pasando para no volver a tener pérdidas que al final terminamos pagando todos los colombianos, porque la energía que no se factura hay que generarla”.