- Con presencia en cuatro países de América Latina y proyectos clave para la transición energética, el GEB presenta un balance de los últimos cinco años: expansión, eficiencia, creación de valor y liderazgo regional, hacen parte de estos resultados.
Bogotá, 14 de agosto de 2025. La historia del Grupo Energía Bogotá (GEB) comenzó el 13 de agosto de 1896, con el murmullo de una turbina y las primeras luces encendiéndose en una Bogotá que soñaba con el futuro. Casi siglo y medio después, ese murmullo se ha transformado en una red de energía que conecta a millones de personas en Colombia, Brasil, Perú y Guatemala.
En sus 129 años, la compañía no solo ha sido testigo, sino protagonista del desarrollo energético de la región. Y los últimos cinco años han marcado un antes y un después en su historia, con un plan estratégico que la transformó en un actor clave de la transición energética en América Latina.
De Bogotá al continente
En Colombia, el GEB fortaleció su liderazgo con la creación de Enlaza, filial que hoy maneja el 20,7% del mercado de transmisión, con 58 subestaciones y más de 2.500 kilómetros de líneas en operación. También impulsa uno de los proyectos más estratégicos del país: Colectora, que llevará más de 1.000 MW de energía solar y eólica desde La Guajira al resto del país a partir de 2026, tras un proceso sin precedentes de 236 consultas previas con comunidades indígenas y afrodescendientes.
El transporte de gas también forma parte de su columna vertebral. A través de TGI, el Grupo opera más de 4.000 kilómetros de gasoductos, pieza clave para la seguridad energética de Colombia.
La expansión internacional ha sido contundente. En Perú, la huella del GEB se extiende desde la capital hasta el sur del país. A través de Cálidda, la compañía ha invertido USD 620 millones para masificar el gas natural en Lima y Callao, alcanzando 18.000 kilómetros de red y dos millones de clientes, el 80% de ellos en los estratos más vulnerables.
El Grupo Dunas (Energía, PPC Perú Holdings y Cantalloc Perú Holdings), fortalece la distribución de energía. Electro Dunas es pionera en innovación con proyectos renovables y almacenamiento en baterías que aseguran la estabilidad energética del sur peruano.
Y con Contugas, avanza en una recuperación financiera sólida, asegurando USD 66 millones en liquidez y sentando las bases para transformar una empresa clave en la calidad de vida de miles de familias en el sur del país.
En Brasil, la inversión de USD 345 millones en Argo Energía -en alianza con Redeia de España- y la incorporación de 2.738 kilómetros de redes posicionaron al GEB como el quinto inversionista extranjero en transmisión.
Y en Guatemala, Conecta supera el 95% de avance en el Plan de Expansión de Transmisión y con obras como las subestaciones Modesto Méndez y Guate Oeste está mejorando la calidad de vida de más de 75.000 usuarios.
Cifras que hablan de valor
Un acuerdo con Enel inyectó más de 965 mil millones de pesos y sumó, a través de Enel Colombia, 5,5 billones de pesos en activos, garantizando 1.850 megavatios en energías renovables y dividendos estables para los accionistas. La acción del GEB pasó de $1.300 a más de $3.000 en pocos años, mientras que los dividendos se dispararon de 2,8 billones de pesos (entre 2016 y 2019) a 4,96 billones (entre 2020 y 2023).
La eficiencia también ha sido protagonista: el Centro de Sinergias Corporativas ha logrado ahorros anuales cercanos a 160 mil millones de pesos. Y en 2023, el GEB se convirtió en la primera empresa colombiana en emitir un bono sostenible en dólares en los mercados internacionales, por USD 400 millones.
Reconocimiento y sostenibilidad
El compromiso social y ambiental también ha sido validado internacionalmente: por tercer año consecutivo, el GEB figura en el Índice de Sostenibilidad de Dow Jones como líder mundial en gas y quinto en energía en la dimensión social.
En diciembre de 2024, el Grupo obtuvo la Certificación ISO 37001, el estándar internacional en sistemas de gestión antisoborno. Este reconocimiento valida el compromiso del GEB con la ética, la transparencia y las mejores prácticas corporativas.
Iniciativas como el programa de becas ‘Fabio Chaparro’ han financiado estudios de maestría para 14 colaboradores. Y el programa ‘Legado para los Territorios’, que forma en habilidades para el empleo y el emprendimiento en áreas relevantes para la transición energética, ha beneficiado a más de 7.600 personas.
“Esta no es una celebración de nuestra historia, sino la demostración de que el compromiso, la visión y la disciplina pueden transformar una empresa y un sector. En los últimos cinco años, el GEB ha pasado de ser un actor relevante, a convertirse en un referente regional en la transición energética, mejorando la vida de millones de personas en cuatro países. Seguimos avanzando con integridad, innovación y sostenibilidad, con la convicción de que la energía es el motor del progreso”, afirmó Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo.
En 129 años, el GEB ha evolucionado de ser la compañía que iluminó las primeras calles de Bogotá a convertirse en un grupo multilatino que conecta hogares, impulsa industrias y lidera la transformación hacia una energía más limpia y competitiva. Una historia que, como su energía, no se detiene.