El proyecto Mocoa – Renacer no se detiene

Miércoles, 9 de septiembre de 2020

A buen ritmo avanzan las obras de construcción del foso para el reactor Crompton en la subestación Mocoa – Renacer.
Esta iniciativa clave para suministrar un servicio seguro y estable al sur del país construye actualmente la subestación y hace las cimentaciones especiales para la instalación de las torres. Paralelamente se despliegan acciones de Valor Compartido, para impulsar el desarrollo de las comunidades.

Si el ritmo de obra continúa tal y como se está realizando actualmente y no se presentan inconvenientes extraordinarios, a más tardar en diciembre próximo se energizarán la subestación Mocoa – Renacer y la línea de transmisión de energía eléctrica que llega a este complejo.

Así lo informó Aldemar Garay Garay, gerente de este proyecto, que contempla la reubicación y construcción de la subestación Mocoa – Renacer a 230 kilovoltios (kV) y de siete torres del circuito Jamondino – Mocoa 230 kV. El nuevo complejo se edifica en las veredas Guaduales y San Antonio; es una iniciativa clave de la reconfiguración del sistema eléctrico de la zona sur del país.

La antigua subestación estaba en el predio Junín y fue arrasada el 31 de marzo de 2017 por la avalancha que afectó a Mocoa.

Se prevé que la nueva subestación sea energizada en diciembre próximo, para garantizar la confiabilidad y seguridad del suministro de energía al sur del país.

Garay informó que la construcción del proyecto se dividió en dos etapas. La primera inició en febrero de 2019 y consistió en el restablecimiento del tramo de línea Jamondino – Mocoa afectado por la avalancha; ya se completó esta tarea. La segunda, la reconfiguración de la línea Altamira – Mocoa, comenzó en marzo pasado pero los trabajos se detuvieron unas semanas por las restricciones de la pandemia de la COVID-19. Desde mayo se reactivaron.

Paralelamente se avanza en la construcción, con todas las medidas de bioseguridad, de la subestación Renacer: de los edificios de control y de la planta tipo Gas Insulated Switchgear (GIS, por sus siglas en inglés), y de cimentaciones, desarme, traslado y armado de los reactores.

De la misma forma se realizan trabajos de obra civil en las torres 463-9A, 463-9C y 463-11 de la línea Altamira – Mocoa.

La construcción del proyecto tiene características especiales. Por los efectos de la avalancha de 2017 se tuvieron en cuenta consideraciones adicionales en los diseños de las cimentaciones: se contemplaron unas especiales tipo pila con profundidades de hasta 9 metros y pedestales de hasta 2,5 metros, con un diámetro aproximado de 2 metros.

La nueva subestación contará con una planta tipo GIS. Actualmente se están armando las bahías.

Se han realizado tres de las cuatro cimentaciones especiales y el montaje de una de las siete torres que tendrá la línea que conecta a la nueva subestación. Garay indicó que también se hizo una variante en torres de emergencia de la línea Altamira – Mocoa, que ya se encuentra en operación y garantiza el suministro de energía desde Altamira a la capital del Putumayo.

En los próximos meses se realizarán las finalizaciones de la obra civil de la subestación Renacer, el montaje de equipos y sus conexiones, el levantamiento de las torres de la línea de transmisión y el tendido de la línea, para finalizar con las pruebas y la energización del sistema.

Paralelamente, resaltó Garay, el proyecto está realizando con aliados y la comunidad acciones de creación de Valor Compartido, que buscan impulsar el desarrollo de las personas de su área de influencia.

Después de la autorización del Gobierno nacional se reactivaron las obras siguiendo todos los protocolos de bioseguridad.

Entre ellas la transformación del espacio comunitario en la vereda Guaduales en un aula socioambiental, como espacio de construcción y apropiación del territorio. También, en la vereda San Antonio, se adecuó un punto social como Centro de Memoria, para que sea el epicentro del encuentro de saberes que permita promover la convivencia. Estas dos iniciativas se realizaron con apoyo de las comunidades.

Actualmente se está preparando la firma de una alianza con la fundación Women Together –que trabaja con Naciones Unidas–  para impulsar el proyecto ‘Tejedoras de Sueños’, una apuesta dirigida a mujeres artesanas pertenecientes a grupos étnicos de Mocoa que busca promover el intercambio de saberes, técnicas y experiencias para introducirse al sistema de la moda, fomentando la economía alrededor de sus oficios con el fin de destacar su valor cultural.