Incentivo y fomento agrícola en el área de influencia de la línea de transmisión a 230 kV - Nueva Esperanza

Miércoles, 10 de marzo de 2021

EPM desarrolló un proyecto que además de demostrar que los campos electromagnéticos no inciden en los cultivos, dejó una capacidad instalada para agricultores de Cundinamarca.

Con la entrada en operación de las líneas de transmisión Nueva Esperanza, proyecto adjudicado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) a EPM, la empresa le aporta a Colombia con el aumento de la capacidad de transporte y confiabilidad del sistema eléctrico en la zona centro oriental del país, beneficiando a más de 12 millones de habitantes de los departamentos de Cundinamarca, Meta, Guaviare y Norte del Tolima.

EPM, en coherencia con su política de responsabilidad empresarial, asumió el compromiso de realizar un manejo adecuado de los posibles impactos socioeconómicos ocasionados por la operación de las líneas, por lo que, con apoyo de la Fundación EPM, implementó un  Proyecto que denominó:  Incentivo y fomento agrícola para el manejo del impacto asociado a la afectación temporal del ciclo productivo agrícola de las comunidades pertenecientes al área de influencia directa de la línea a 230 kV, incluida la reconfiguración Circo – Paraíso en el conjunto de líneas Guavio – Nueva Esperanza.

El objetivo de este proyecto radicó en demostrar a los grupos de interés la incidencia de los campos electromagnéticos emitidos por la línea de transmisión en la producción agrícola, dando cuenta del cumplimiento de “las exigencias del Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE) y normas internacionales acerca de la compatibilidad electromagnética en instalaciones eléctricas, de tal modo que el impacto ocasionado, no involucre riesgos inaceptables sobre los ecosistemas circundantes”[1].

Este proyecto, incluido dentro del Plan de Manejo Ambiental, contempló el establecimiento de diez parcelas agrícolas en los municipios de Junín, Guasca, Sibaté, Soacha y Chipaque, de Cundinamarca, de las cuales cinco fueron ubicadas dentro de la franja de servidumbre de la línea de transmisión  – denominadas parcelas demostrativas–  y otras cinco por fuera de dicha franja  –parcelas testigo–, de manera que pudiera establecerse un comparativo en el crecimiento y rendimiento productivo de las especies agronómicas. 

Invitado 1

Tanto las parcelas demostrativas como las testigos contaron con un área de 500 m2, el mismo tipo de cultivos, igual manejo agronómico y fueron sembradas al mismo tiempo. La selección de las especies agronómicas para los cultivos se fundamentó en parámetros de seguridad alimentaria y una dieta altamente nutricional, siendo estas: lechuga, acelga, papa criolla, maíz, fríjol, toronjil, yerbabuena, caléndula y uchuva.

La implementación técnica de las parcelas se basó en:

  • Un sistema agronómico de cultivos individuales, intercalados, escalonados y asociados
  • Métodos de propagación a través de semilla (sexual) y trasplante (asexual)
  • Tiempo mínimo de intervención: 6 meses a partir de la siembra
  • Frecuencia de monitoreo técnico por parcela: semanal
  • Variables evaluadas y comparadas: altura, diámetro, número de hojas y rendimiento final en kilogramos de cada una de las especies implementadas

Durante el ciclo productivo de los cultivos se realizó la medición de campos electromagnéticos en cada una de las unidades agrícolas dentro y fuera de la franja de servidumbre.

“Para la medición de los campos magnéticos se realizó el cálculo a una altura de un metro sobre el nivel del suelo y para la posición del cable conductor más bajo con respecto al suelo. Para ello se realizaron tres mediciones así: una en la margen derecha de la servidumbre, otra en la margen izquierda y una tercera en el eje de la servidumbre, y para cada una tres direcciones espaciales, X, Y, Z.

La medición del campo eléctrico se realizó de la misma forma en que se mide el campo magnético en los puntos seleccionados con énfasis en el eje de la línea y/o de la parcela”[2].

El equipo utilizado para dichas pruebas cuenta con la capacidad para la medición de ambas variables y puede detectar campos eléctricos y magnéticos alternos hasta una frecuencia de 1000 kHz.

Resultados

tabla1_valores medidos parcelas

Los resultados arrojados en este estudio permiten concluir que:

No se encontraron diferencias significativas relacionadas con los campos electromagnéticos emitidos por la línea de transmisión, entre la parcela ubicada debajo de la servidumbre y la parcela testigo. En todos los casos los valores máximos registrados estuvieron por debajo de los límites tolerables establecidos en el RETIE y por tanto no representan un riesgo para la salud ni el entorno circundante.

En este orden de ideas, el valor máximo de campo magnético obtenido para una parcela (vano de las torres con número de placa 131-132) dentro de la franja servidumbre en el eje de la línea fue de 2.5030 µT. La parcela testigo para ese punto de muestreo se registró un valor de 0.2544µT. Para el caso del campo eléctrico, el valor máximo obtenido para una parcela (vano de las torres con número de placa 240-241) dentro de la franja de servidumbre en el eje de la línea fue de 0.0032 kV/m y la parcela testigo para ese punto de muestreo presentó un valor de 0.004 kV/m[3].

Por otra parte, las especies agronómicas que cumplieron su ciclo productivo fueron cosechadas de forma satisfactoria y las variables evaluadas entre las parcelas demostrativas y testigos no presentaron diferencias significativas en su crecimiento y rendimiento productivo

En el caso de la producción y rendimiento, se analiza que, finalizando el ciclo, para todas las especies el rendimiento obtenido en las parcelas demostrativas es consistente con el rendimiento en las parcelas testigo y que, para casi todas las especies, tanto la parcela testigo cómo la parcela servidumbre obtuvieron un rendimiento superior al reportado por los históricos de rendimiento, salvo para el Toronjil. Para la Uchuva no fue posible realizar la medición del rendimiento debido al tiempo del ciclo productivo de esta especie.

 

tabla2_rendimientos promedio

Giras campesinas y jornada de socialización de resultados:

Como parte de la ejecución del proyecto, se realizaron giras campesinas con los funcionarios de las administraciones municipales, juntas de acción comunal y comunidad de los municipios donde fue implementado el proceso, con el fin de dar a conocer las actividades realizadas en cada unidad agrícola, transferir prácticas y conocimientos para el fortalecimiento del proyecto y generar un ambiente vivencial con los resultados que se iban obteniendo en el transcurso del estudio. Así mismo se realizó la socialización de los resultados finales con los grupos de interés de dichos municipios y una muestra gastronómica de las especies cultivadas.

Invitado 3

Es así como, la realización de este estudio, además de permitir concluir que la presencia de las líneas en este territorio no afecta las características de crecimiento y rendimiento de las especies agronómicas por la emisión de los campos electromagnéticos, deja también una capacidad instalada para los productores y sus familias en términos de conocimiento, materiales y herramientas, permitiendo así un mejoramiento de la calidad de vida, un componente ambiental responsable y el rompimiento de paradigmas para un adecuado aprovechamiento de los predios.

[1] Mediciones de Electromagnetismo Parcelas demostrativas de la línea de 230 kV entre las subestaciones El Guavio y Nueva Esperanza. Gerencia Transmisión de Energía. Unidad Subestaciones y Líneas EPM. 2018. Pág 1.

[2] Ibíd. Pág 3

[3] Ibíd. Pág 7