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Abril 2020


Los héroes de casco y botas que nos garantizan la luz, agua y gas - Revista Dinero

27 abril 2020

Sin las personas de los centros de control, embalses y estaciones de bombeo la cuarentena sería imposible. Así operan hoy las empresas de servicios públicos.

De las crisis emergen más héroes que villanos. Desde enfermeras y médicos, pasando por bomberos, aseadoras, vigilantes, transportadores de carga e incluso gente del común que sale espontáneamente a regalar un mercado, todos merecen un reconocimiento en la crisis actual.

Pero pocos recuerdan a los miles de trabajadores que garantizan el suministro de gas, electricidad, agua potable, internet y telecomunicaciones y hasta la recolección de basuras. Dinero le cuenta cómo operan hoy en Bogotá.

Una chispa de vida

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En toda empresa de servicios públicos a un grupo de trabajadores les toca el trabajo ‘sucio‘ o peligroso. En el caso de las redes de energía extendidas a lo largo y ancho del territorio nacional hay que destacar a los que velan por mantener estos sistemas en operación.

Por esto, el Grupo de Energía de Bogotá (GEB) puso en marcha un plan de continuidad del negocio de transmisión, para proteger la vida de los colaboradores y garantizar la prestación del servicio durante esta emergencia.

Dicha estrategia involucra tanto en campo como en centro de control a 129 personas entre ingenieros electricistas, civiles, tecnólogos, técnicos electromecánicos, todos especialistas en operación y mantenimiento de infraestructura de transmisión de energía eléctrica.

Giovanni Nese, uno de los operadores del centro de control, afirma que un vehículo de la compañía lo moviliza del sitio de trabajo a la casa y que le toman la temperatura todos los días. Así mismo, establecieron turnos para que solo permanezca una persona en la oficina. “El trabajo en campo ha disminuido casi en 90%, pero los ingenieros de mantenimiento de líneas están disponibles en caso de una falla, que afortunadamente no ha ocurrido hasta el momento”, sostiene.

Por su parte, la multinacional Enel - Codensa también debe estar atenta a cualquier novedad como responsable de distribuir y comercializar la energía en la ciudad.

El subgerente de operación y mantenimiento, Francisco Messen, cuenta que cada día se presentan entre 70 y 80 incidentes en los miles de kilómetros de alta, media y baja tensión. “Aunque los accidentes de tráfico que afectan un poste o red han bajado en la actual coyuntura, debemos estar muy atentos con la caída de árboles por viento o lluvia o por eventuales fallas en redes soterradas”, cuenta.

Enel dejó al personal estrictamente necesario en los sitios clave para minimizar el riesgo de contagio. En el centro de control de media tensión hay 12 personas por turno, mientras que en el de baja tensión 5 personas.

Los controles de higiene son casi tan minuciosos como en una UCI: cada trabajador declara su estado de salud, le toman la temperatura con regularidad, los operarios mantienen una distancia adecuada entre sí y hay gel antibacterial todo el tiempo para las manos, teclados y otros elementos. Sustituir a un ingeniero u operario con esta experticia no es una tarea sencilla.

Combustible azul

Las redes de cualquier servicio público deben anticipar un arreglo o avería. En el caso de Vanti (antes Gas Natural) la compañía cuenta con 98 personas en campo dedicadas a mantener operativa una red de 22.000 kilómetros de acero y polietileno. “Ellos y otro personal presente en centro de operaciones son los que le ponen el pecho a la brisa. La prioridad es que las estaciones operen a la perfección con revisiones y monitoreo, todo debe funcionar como un reloj porque no podemos fallar”, dice René Perea, vicepresidente técnico de Vanti.

Se trata de una tarea compleja dado que el gas viene de los Llanos Orientales y hay que reducir la presión a medida que se acerca a los 2,2 millones de hogares y clientes en Bogotá.

Agua para todos

Para abastecer a la ciudad, el Acueducto cuenta con tres sistemas de abastecimiento: Chingaza con sus embalses Chuza y San Rafael, el sistema sur con La Regadera y Chisacá y el agregado norte que lo componen Sisga, Neusa y Tominé, estos últimos operados por la CAR. Así mismo, tiene plantas de tratamiento como Wiesner en La Calera, Tibitoc en Tocancipá y El Dorado en Usme, entre otras.

Una vez captada el agua y tratada en la plantas, circula por más de 8.000 kilómetros de redes hasta llegar a los usuarios. “Esta operación nos exige un trabajo coordinado las 24 horas del día para que el agua no falte en los hogares. Supervisamos y controlamos el suministro de agua a la ciudad en tiempo real durante las 24 horas del día desde el centro de control”, señala la Empresa de Acueducto de Bogotá.

Otra función clave es la recolección de desechos y basura. Miles de recolectores realizan sus itinerarios aún con los riesgos que eso conlleva. Según Ciudad Limpia, la compañía debe desinfectar los vehículos en cada salida, así como los elementos de trabajo. Del mismo modo, los carros tienen kits para el lavado de manos y desinfección permanente de los operarios. Estas mismas empresas recogen cada día los residuos hospitalarios, por lo que en ese tipo de procesos extreman las medidas para evitar contaminación de las áreas o contagios.

El quinto elemento

Si hay un servicio público que haya cobrado especial importancia en la actualidad es internet. Según Carlos Zenteno, presidente de Claro Colombia, el consumo de banda ancha se ha incrementado en 80% en las últimas semanas, lo que ha llevado a 5.578 ingenieros de la compañía a instalar nuevos equipos y software para atender la demanda. Solo entre el 5 de marzo y el 1 de abril el acceso a Facebook creció 59%, a Google 27% y a Netflix 34%. Por eso esta compañía está en una fase de aumento de su capacidad técnica y humana.

Los héroes no solo llevan bata de médico, también van de casco, botas y portátil.